domingo, 27 de marzo de 2016

El mundo estusiasta de Neil



Los humanos siempre intentan destituir su parentesco, sin saber que nuestras vidas están unidas como con cuerdas celestiales que no vemos. Pero sin embargo, aquí entre nuestras vidas se encuentra un joven cuya cualidad es incopiable, no se rinde, admiro eso de él. Espíritus que no se rinden, cuanto no daría por qué así fuesemos, su palabra guerreros, eso es él un guerrero, eso somos, pero no lo encontramos.

Va caminando él por la calle, llenádola de su entuciasmo al ir a la academía de Baseball a la que pertenecía.
Fui-fu-fui-fu así pitaba mientras se desplazaba. Buenos días --Le dijo a la vieja Raquel, que siempre limpia las aceras de su casa en las mañanas.-- Otra más sumada a su lísta.

Adios Neil--contestó aquella, al ver cómo se marchaba rápidamente éste.
En un lapso de veinte minutos llegó Neil a la academía que le quedaba a un kilómetro de donde vive.
Entró allí ofreciéndole los buenos días a todos de manera cortez. Éstos muy mal educados no respondieron, a excepción del entrenador.

Muy buenos días Neil, llegas temprano como sueles hacer. Dale dos vueltas al campo --Agregó--
Puf, puf, puf sonaban sus zapatos deportivos contrayéndose contra el pavimento. Y fue después cuando se fue a seguir con su rutina diaria mientras el entrenador terminaba con los demás.

Vamos tu puedes, agáchate, así, vamos. --De esta forma se autoanimaba.--
Se escucharon en ese instante unos gritos. Inútil, inepto, novato.--Eran sus supuestos compañeros quienes parloteaban.

No los escuches, no saben lo que dicen, ellos no pueden determinar mi futuro. --Siguió con una sonrisa--
Pasó todo el entrenamiento con el entrenador durante casi todo el sabado. Ya cuando el crepúsculo del día se marchaba se regresó a su casa cansado.

Ya llegé hay alguien en casa, estoy sumamente hambriento, buenas tardes. Mamá, papá.
Había una pequeña tarjeta sobre la mesa, la cual tomó y leyó:
"Neil fuimos un instante a comprar proviciones para la cena y la comida, regresamos en seguida."
Att: Papá y mamá.

Lo que me faltaba extensamente hambriento, y a ellos les da por ir a comprar lo de la cena ahora.
Iré a ver que hay en el refrigerador, algo tiene que haber.

Abrió la nevera, y buscó con la mirada por toda las cavidades. Encontro un viejo pedazo de pan que por su textura media endurecida y por los días que llevaba allí parecía de 3 días. Sin darle importacia alguna lo tomó y clavó sus colmillos sobre él como vampiro. Todavía con la cabeza dentro de ella vio las pequeñas sobras de un jugo de naranja y lo tomó para terminar de saciar su hambre, o por lo menos aplacarla.

Ajjjjj Después de tomarlo dijo, esbozando un gesto de alivio. Después de todo refrescó su curpo duchándose y se acostó diciendo:
Dios mío, ¡ Cuánto se han tardado papá y mamá. Dentro de sus pensamiento y ya calmado se quedó dormido.
Mamá y papá habían llegado 10 minutos, luego de él ya estar dormido. Aquellos lo vieron allí, pero no quisieron despertarle pues se notaba exhausto y en realidad lo estaba.

Fueron las alas del otro día que lo despertaron acariciando su rostro, entonces el se levantó preparado para un nuevo día. Se alistó para ir a la práctica, pero primero tendría que pasar por la cocina a alimentar su templo.
Te quedaste dormido sin cenar, pero te notabas exahusto y por eso no interrumpí tu sueño-- Dijo mamá dibujando una risa en su cara.--

Tomé algunas cosas, ya sabes me las ingenié. --Dijo pícaro.-- Y se fue a otro día de práctica.
Tal vez lo haga, tal vez por tí lo logre, quizás tu eres mi fuerza. Neil pensaba que cada persona tiene algo que lo impulsa, que lo hace cumplir sus deseos, sus sueños y deberíamos engancharnos a ello y intentarlo hasta no sean bastas las energías.

Estuvo diciendo esto a la puerta durante 5 años cada día antes de marcharse, pero ya se había hastiado de tantas esperanzas, de tantos anelos, de tantas cosas que no logró, de sumas caídas, de muchas burlas y ya se había hartado de ello, y dejó la academía.

Ya son 21, ya no hay logró en esto, se acabo. -- Se dijo así mismo en tanto objervaba un viejo campo de baseball mientras paseaba por allí un día y obsevaba varios niños jugando aquello.
Y ahora te preguntas ¿Cómo es que el inrrendible lo hizo, bueno, no todas las historias tiene finales felices, pero nunca es bueno dejar los sueño aunque el no lo haya logrado.

Out-- dijo un niño del lugar que jugaba, lo dijo en un tono alardeante, como burla por lo que un compañero le había dicho que no podría hacerlo, porque el era muy hábil e audaz.

Yo nunca me rindo, y te dije que lo obtendría-- musitó el mismo niño con la similar acctitud de hace un momento.
Ese niño le acordaba a sus antigua forma de pensar, pero ya su mundo era diferente, ya no había lugar para la esperanza, pues las perdió todas.

Varios días después de salir de su aburrido trabajo en la oficina, pasó por el mismo campo, y encontro al mismo niño con la basta acctitud de siempre y eso lo llevó a tocar la pelota y lanzarle una de ellas a un receptor como de al menos 15 años. El jugaba en Short Stop, pero quiso solar su braso lanzando una pelota.
Envuelto en su anterior pasión decidó acompañarlos a ellos en un juego ejecutando su posición. Porteriormente a un lapso de 3 horas se acabó el juego. Y los niño y jóvenes del lugar lo felicitaron por el partido, muy destacada había sido su participación.

Ya marchándose le dice un señor como de algunos 40 años. ¡qué buen juego! fantástico, diría yo.
Ah sí, ¿qué loco no? Una persona jugando con smoking. Jaja-- Soltó varias carcajadas.-- Solía jugar cuando joven.
¿Cuantos años tiene usted?--Preguntó el señor.--
--Veintiuno.--

Me llamo Richard Coleman. --Le informó.-- ¿Y usted?
Ah Neil Castillo. --Mucho gusto y le estiró la mano, para formalizar el saludo.--
Señor Neil le gustaría usted jugar para la ligas menores de los Boston. Lo estuve mirando jugar y no lo hace nada mal, incluso tiene muchos fundamentos que hoy en día le falta a muchos, además de jugar inteligentemente.
No bromee, señor. ¿No cree que se encuentra muy grande para ello? --Le replicó Neil al sentir que jugaba con su gran sueño.--

No bromeo, entonces le paso un pequeño contrato que se encontraba en su el bolcillo de su pantalón junto con un bolígrafo.

A veces, los soñadores necesitan una pequeña ayuda para cumplir sus  sueños, eso acompañado de esfuerzo y tenasidad.

Buscó Neil esa voz tan familiar que se acercaba a él, y quien mas, sino el mismo, su entrenador.
Te he visto pasar por aquí durante días y que estado esperando a que te acerques para que mí amigo Richard pueda observarte.

Le agradeció a su entrenador a su entrenador con una gran carcajada, mientras firmaba su contrato para la liga.
Hay que ser persistente, tenaz, luchador y nunca rendirse, y ah cómo olvidarlo, hay que encontrar quien te de un empujonsito de vez en cuando. Pronunció mientras hacía Neil su entrada a la MLB después de haber estado cuatro meses en ligas menores.

Siempre fuiste mi soporte. --Dijo Neil-- mientras miraba a mamá en las gradas sentada.

Es en las historias donde se hace todo realidad, aunque nos las creamos un momento sumergidos en este mundo, y cuando llegemos a la realidad todo se caiga, pero bueno cuanto no darían muchos por un instante de felicidad.